Riesgos laborales: los más frecuentes

Riesgos laborales: los más frecuentes

Todo tipo de trabajo conlleva a una posibilidad de sufrir percances o accidentes, tanto físicos como emocionales. Estas situaciones ponen en riesgo la salud e integridad del personal, así como su rendimiento, por lo que la productividad y el ambiente laboral de la empresa también pueden verse afectados. A esto se le conoce como Riesgos Laborales

Para regular este tipo de situaciones, existe la normativa ISO 45001, donde se explica cómo reducir o minimizar la posibilidad de sufrir estos accidentes, mientras se ejecutan las tareas normales de la empresa. 

Desde luego, para trabajar en una empresa y aceptar las condiciones de trabajo, o bien para iniciar un emprendimiento, se deben conocer los posibles riesgos laborales más frecuentes para establecer si se cumplen las normativas referentes a los mismos. 

Los más frecuentes riesgos laborales y su prevención

Toda empresa está expuesta a tener riesgos laborales, de acuerdo a las diferentes responsabilidades de sus empleados. Algunos de los tipos de riesgos laborales, los podemos definir como físicos, en caso de que su origen se relacione con el espacio laboral;  riesgos biológicos y químicos, cuando se refiere a virus, bacterias o gases tóxicos que puedan hallarse en el entorno. 

Riesgos ergonómicos, se refieren a aquellos que pueden generar daños físicos, como las malas posturas o levantamiento de peso. Y riesgos psicosociales, que se relacionan con el desenvolvimiento socio-emocional y psicológico del trabajador. 

Cuando nos referimos a prevención de riesgos laborales, como su nombre lo indica, nos referimos a las acciones que debe tomar la empresa para minimizar los factores de riesgo y de este modo evitar los daños a los trabajadores. 

Ahora bien, existe una lista o clasificación para los que se conocen como los riesgos laborales más frecuentes. Estos se refieren a aquellos riesgos laborales que suelen generar el mayor número de accidentes o daños dentro de las empresas. 

Riesgo por tropiezo o caída

El movimiento de material, cajas, mobiliario o cualquier tipo de desorden o cambio físico de las condiciones del espacio laboral, puede ocasionar un accidente, golpe o caída que puede terminar con variados niveles de gravedad. 

También puede ejercer daños en los productos, maquinarias o insumos de trabajo, ocasionando el entorpecimiento de la rutina y el retraso de las actividades. 

Mantener la limpieza, el orden y las señalizaciones en caso necesario, es clave para prevenir este tipo de riesgos. 

Riesgo de daños psicológicos

Una mala relación laboral, el manejo de demasiada presión, una comunicación deficiente, son algunas de las causas que pueden acarrear daños psicológicos, convirtiendo este tipo de riesgo en uno de los más frecuentes. 

Este tipo de situaciones generan ansiedad, estrés e incluso depresión en los trabajadores, por lo que la empresa debe procurar un ambiente de trabajo de armonía y cordialidad. 

Riesgo por exposición excesiva a las pantallas

Los riesgos de salud son bastante frecuentes dentro del ámbito laboral, y uno de los más comunes está relacionado con el número de horas que los empleados disponen trabajando frente a las pantallas. 

Este exceso de exposición a las pantallas puede producir severos problemas de visión, trastorno del sueño, problemas cervicales, y más. 

Las empresas deben mantener una rutina de trabajo que incentive las pausas pertinentes, para que el empleado pueda despejar la mente y descansar la vista y la postura corporal a lo largo de la rutina. Sin afectar su rendimiento. 

Riesgo de bacterias, virus y otros

El riesgo biológico está presente en todos los espacios de trabajo. Las bacterias, virus, hongos y demás agentes orgánicos pueden causar enfermedades a los empleados, por lo que una higiene constante y una buena ventilación son claves para minimizar este tipo de riesgo laboral frecuente. 

Riego de incendio, explosión o eléctrico

La existencia de equipos que requieren de electricidad para su funcionamiento representa un riesgo necesario dentro de la empresa. Desde luego, este se puede minimizar si se le da el mantenimiento y cuidado adecuado a los equipos. 

Ahora bien, el mal funcionamiento de estos equipos no es el único riesgo. Un mal cableado o conexiones en malas condiciones, son algunas de las muchas causas que pueden representar un riesgo de incendio o explosión. 

Para minimizar los riesgos de daños, además de asegurar una correcta instalación y mantenimiento, es imperativo tener rutas de escape en caso de emergencia. 

Riesgo de contaminación acústica

Algunas empresas tienen actividades que producen mucho ruido, especialmente a gran volumen. La exposición constante a este ambiente puede causar daños en la audición o incluso afectar psicológicamente a los empleados. 

En estos casos se deben tomar las precauciones y usar los equipos adecuados de protección si es el caso, o plantear jornadas cortas con pausas y descansos. De esta forma se minimizan los riesgos por contaminación acústica

Riesgo por temperaturas extremas

Las temperaturas extremas, altas o bajas, pueden representar un riesgo laboral para la salud, física y emocional, generando problemas de estrés, enfermedades como la gripe o taquicardias. 

Para minimizar este riesgo, las empresas deben procurar controlar el clima (temperatura) del espacio laboral. Este suele ser un riesgo bastante frecuente, ya que las empresas no prestan a este detalle la suficiente atención.

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