Noticias

Llegan las fiestas de Navidad de empresa, ¡cuida tu reputación!

Durante el mes de diciembre, la mayoría de las empresas organizan actividades, comidas, cenas u otro tipo de eventos para cerrar el año. Este ambiente lúdico puede ser un arma de doble filo si olvidamos que el contexto en el que se desarrollan es laboral.  

Los eventos corporativos como son las fiestas de Navidad son una manera informal de agradecer a nuestra plantilla su compromiso diario con nuestra organización, al tiempo que reforzar ciertos valores corporativos mientras favorecemos la interactividad de todos nuestros empleados. 

No obstante, aunque se trate de una fiesta y la idea es pasarlo bien, no podemos permitirnos ciertas “salidas de protocolo” que pueden llegar a afectar negativamente a la imagen que a diario proyectamos como profesionales. Por este motivo, la Comunidad Laboral Trabajando.com ha querido recoger algunos consejos prácticos aplicables a cualquiera para divertirnos en nuestra fiesta sin que nuestra reputación salga mal parada… 

  1. Seamos puntuales. Llegar tarde nos hará quedar en un mal lugar si nuestra razón no es de peso. Además, es un buen momento para interactuar con compañeros con los que quizás no has tenido la ocasión de conocer más en profundidad. 
  2. Mentalidad abierta. Aprovecha la ocasión para dejar la timidez o el sentimiento antisocial a un lado y relaciónate con otros trabajadores con los que habitualmente no tienes trato. 
  3. Si bien se trata de un ambiente distendido y la idea es no hablar de trabajo, evita las bromas y chistes obscenos. Alguien puede sentirse ofendido y lo recordará al día siguiente. 
  4. Esta es una ocasión donde puede parecer que es un buen momento para coquetear con tus compañeros. No lo hagas. Puedes arriesgar más de lo que crees. 
  5. Tampoco critiques a tus jefes ni a la empresa. Que sea un ambiente relajado no significa que pueda ser considerada una reunión de amigos. 
  6. El error más común es abusar del consumo de alcohol. Este debe ser siempre moderado, o puede que acabes haciendo algo de lo que te puedas arrepentir. 
  7. Tengamos en cuenta cómo es el evento para elegir nuestra vestimenta. Si es una celebración formal, tal y como su nombre indica, la ropa deberá ser también formal; tampoco es necesario que parezca que vamos de boda. Si por el contrario es algo informal, la ropa casual será la indicada.

Diversión y reputación parecen ir de la mano en estos encuentros en los que cualquier “salida de protocolo” puede dañar nuestra imagen con independencia del puesto que desempeñamos dentro de la organización. Por tanto, el sentido común y el saber estar deben ser dos conceptos que marquen nuestro comportamiento en la fiesta.

Canal Formación
Encuentra aquí los mejores cursos de formación continua

Síguenos en

Encuestas

¿Tu empresa hace esfuerzos para que te sientas comprometido?